El sobrepeso es una condición cada vez más común que va más allá de una cuestión estética. Mantener un peso por encima de lo recomendado puede afectar distintas funciones del organismo y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas que impactan la calidad de vida.

Una de las principales consecuencias del sobrepeso es el desarrollo de diabetes tipo 2. El exceso de grasa corporal dificulta la acción de la insulina, lo que provoca niveles elevados de glucosa en la sangre y, con el tiempo, daños en distintos órganos.



El sobrepeso también está estrechamente relacionado con enfermedades cardiovasculares, como hipertensión, colesterol alto e infartos. El corazón debe trabajar con mayor esfuerzo, lo que incrementa el riesgo de complicaciones graves si no se adoptan medidas preventivas.

Otro padecimiento frecuente es la apnea del sueño, un trastorno que provoca pausas en la respiración durante la noche. Esta condición afecta la calidad del descanso y puede generar cansancio constante, problemas de concentración y mayor riesgo cardiovascular.

El sistema musculoesquelético también se ve afectado. El exceso de peso incrementa la presión sobre articulaciones como rodillas y caderas, favoreciendo el desarrollo de artrosis y dolor crónico que limita la movilidad.



Para prevenir estas enfermedades, es fundamental adoptar una alimentación balanceada, reducir el consumo de azúcares y ultraprocesados, y mantener una hidratación adecuada. Estos hábitos ayudan a regular el metabolismo y controlar el peso corporal.

Complementar la alimentación con actividad física regular, buen descanso y manejo del estrés es clave para la prevención.

Pequeños cambios sostenidos en el tiempo permiten mejorar la salud y reducir los riesgos asociados al sobrepeso.






Licenciado. Editor de medios digitales. Fan de visitar la playa en viajes express de fin de semana. Mientras más sustentable, más divertido el viaje. MÁS DEL AUTOR

RECOMENDADO