Escuchar un zumbido en los oídos cuando no existe ninguna fuente externa de sonido puede resultar desesperante.
Algunas personas lo describen como un silbido, un pitido, un siseo o incluso un murmullo constante que aparece de manera intermitente o permanece durante gran parte del día. Este síntoma recibe el nombre de tinnitus o acúfeno y, aunque no es una enfermedad en sí misma, puede ser una señal de que algo no está funcionando correctamente en el organismo.
Se estima que millones de personas en el mundo experimentan tinnitus en algún momento de su vida. En algunos casos desaparece por sí solo, pero en otros puede persistir durante meses o años, afectando el sueño, la concentración y la calidad de vida.
¿Qué puede causar un zumbido constante en los oídos?
1. Exposición a ruidos fuertes
Es una de las causas más frecuentes. Escuchar música a un volumen muy alto, trabajar con maquinaria pesada o asistir con frecuencia a conciertos puede dañar las células del oído interno, provocando un zumbido permanente o recurrente.
2. Pérdida de audición relacionada con la edad
Con el paso de los años, las estructuras del oído envejecen y pueden perder sensibilidad. Este deterioro suele acompañarse de acúfenos, especialmente en personas mayores de 60 años.
3. Acumulación de cerumen
Un exceso de cerilla puede bloquear el canal auditivo e irritar el oído, provocando sensación de presión, disminución de la audición y zumbidos.
4. Infecciones del oído
Las infecciones o inflamaciones pueden alterar el funcionamiento normal del oído y producir ruidos persistentes, además de dolor, fiebre o secreción.
5. Problemas de circulación
En algunas personas, el tinnitus está relacionado con alteraciones en el flujo sanguíneo, como hipertensión arterial, estrechamiento de vasos sanguíneos o enfermedades cardiovasculares.
6. Estrés y ansiedad
El estrés, la ansiedad y el agotamiento emocional no suelen ser la causa directa del zumbido, pero pueden hacerlo más intenso o más difícil de ignorar.
7. Algunos medicamentos
Ciertos medicamentos pueden afectar el oído como efecto secundario. Entre ellos se encuentran algunos antibióticos, diuréticos, medicamentos para el cáncer y dosis elevadas de aspirina u otros antiinflamatorios.
8. Enfermedad de Ménière
Este trastorno del oído interno puede provocar episodios de vértigo, pérdida de audición, sensación de presión en el oído y zumbidos persistentes.
¿Cuándo debes acudir al médico?
Es recomendable consultar con un especialista si el zumbido en los oídos:
- Aparece de forma repentina.
- Solo afecta un oído.
- Se acompaña de pérdida de audición.
- Produce mareos o problemas de equilibrio.
- Interfiere con el sueño o las actividades diarias.
- Late al ritmo del corazón (tinnitus pulsátil), ya que puede estar relacionado con problemas vasculares.
¿Tiene tratamiento?
El tratamiento dependerá de la causa que origine el zumbido. En algunos casos basta con retirar un tapón de cerumen o tratar una infección. Cuando el tinnitus está relacionado con pérdida auditiva o enfermedades crónicas, el médico puede recomendar auxiliares auditivos, terapias de sonido, manejo del estrés o medicamentos para controlar los síntomas.
¿Se puede prevenir?
Aunque no todos los casos pueden evitarse, existen medidas que ayudan a reducir el riesgo:
- Evitar la exposición prolongada a ruidos intensos.
- Utilizar protectores auditivos en ambientes con mucho ruido.
- Mantener controlada la presión arterial.
- No introducir objetos en los oídos para retirar cerumen.
- Seguir las indicaciones médicas al tomar medicamentos.
- Mantener una buena salud cardiovascular.
El zumbido constante en los oídos no debe considerarse normal cuando persiste o afecta la vida diaria.
Aunque muchas veces no representa un problema grave, también puede ser la primera manifestación de una enfermedad que requiere atención médica. Un diagnóstico oportuno permite identificar la causa y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.


