Una dieta baja en proteínas, complementada con cantidades controladas del aminoácido metionina, puede prolongar la vida saludable y reducir la fragilidad, según un estudio reciente.
Estudio en ratones y análisis en humanos
Investigadores de la Universidad del Sur de California (USC), junto con equipos de Toronto y Harvard, analizaron el impacto de una dieta baja en proteínas basada en plantas y pescado, con pequeñas dosis de metionina, un aminoácido presente en huevos, carne y lácteos. En ratones, esta dieta extendió la esperanza de vida saludable y disminuyó la grasa corporal y la fragilidad.
El equipo liderado por Valter Longo, de la Escuela de Gerontología Leonard Davis en USC, también examinó datos de más de 200,000 personas. Encontraron que las dietas centradas en vegetales se asocian con menor obesidad y menor riesgo de diabetes tipo 2.

Dieta para la longevidad y metionina
Longo destaca que los mayores beneficios provienen de una “dieta para la longevidad” que es mayormente vegana o vegetariana, complementada con pescado, similar a la dieta mediterránea. Esta aporta metionina y otros aminoácidos esenciales en cantidades moderadas.
En el estudio, ratones de 20 meses recibieron cuatro tipos de dieta: estándar, occidental alta en grasas y azúcares, cetogénica baja en carbohidratos y la dieta baja en proteínas con metionina suplementada (LDMM). Los ratones con LDMM mostraron mayor longevidad saludable, menos grasa y menor fragilidad.
Maura Fanti, investigadora asociada y primera autora, señala que un solo aminoácido, la metionina, provocó cambios metabólicos profundos. Esto indica que la composición de aminoácidos es tan relevante como la cantidad total de proteínas.
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Biomarcadores y metabolismo
Los ratones con dieta LDMM presentaron biomarcadores que indican mejor salud cardiometabólica, incluyendo niveles elevados de GLP-1, una molécula que regula el metabolismo y el envejecimiento. Aunque existen diferencias entre humanos y ratones, estos cambios hormonales son prometedores.
Además, estos ratones consumieron más alimentos y calorías que otros grupos, pero redujeron su grasa corporal sin perder masa muscular, siempre que la metionina se mantuviera en niveles bajos y adecuados.
Resultados en humanos y perspectivas
En humanos, quienes consumían más proteínas animales y metionina mostraron mayor prevalencia de obesidad y un doble riesgo de diabetes. A pesar de ingerir menos calorías y mantener mejor nutrición general.
Longo enfatiza que estos resultados desafían la idea de que solo reducir calorías es suficiente para perder peso, y subraya la importancia de comprender los mecanismos detrás de estos efectos.
El estudio también encontró que niveles bajos de metionina causan fragilidad, mientras que un exceso elimina los beneficios de la dieta, que se basa en patrones alimentarios de regiones longevas como Italia y Okinawa. Esto sugiere que la clave está en los aminoácidos específicos consumidos, no solo en la cantidad total de proteínas.
El equipo planea realizar ensayos clínicos controlados en humanos para confirmar estos hallazgos y avanzar en la comprensión de la relación entre dieta, aminoácidos y longevidad.


