Una higiene bucal adecuada puede reducir el riesgo de cáncer de mama relacionado con la periodontitis, según un estudio reciente.
Relación entre salud bucal y enfermedades sistémicas
La salud oral influye no solo en el bienestar general, sino también en enfermedades complejas como la diabetes, afecciones cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Estudios recientes han detectado bacterias bucales en órganos distantes, lo que sugiere que estas pueden generar inflamación y daño celular en diferentes sistemas del cuerpo.
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Fusobacterium nucleatum y cáncer de mama
Una investigación del Centro Oncológico Kimmel de Johns Hopkins y el Instituto Bloomberg-Kimmel para la Inmunoterapia del Cáncer, publicada en Cell Communication and Signaling, identificó que la bacteria Fusobacterium nucleatum, común en la boca, puede contribuir al desarrollo y avance del cáncer de mama.
Esta bacteria puede alcanzar el tejido mamario a través del torrente sanguíneo, provocando inflamación y daño al ADN, especialmente en mujeres con mutaciones en el gen BRCA1. Estas células presentan niveles elevados de la azúcar Gal-GalNAc, que facilita la adhesión y permanencia de la bacteria.

Mecanismos de progresión tumoral
La doctora Dipali Sharma, líder del estudio, explicó que la presencia de microbios orales incrementa el riesgo y la progresión del cáncer mamario en individuos genéticamente susceptibles. Por su parte, Sheetal Parida, primera autora, señaló que Fusobacterium nucleatum aumenta la migración, invasión y resistencia a la quimioterapia de las células tumorales mediante la activación de la proteína PKcs.
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Prevención mediante higiene bucal
Especialistas en oncología y periodoncia recomiendan mantener una higiene oral estricta para reducir riesgos. Esto incluye cepillarse los dientes dos veces al día durante dos minutos, usar hilo dental diariamente y complementar con cepillos interdentales o irrigadores.
Las visitas al dentista cada seis meses para limpiezas profesionales son esenciales. Además, se aconseja evitar el tabaco, consumir una dieta rica en vitamina C y vegetales crujientes, y limitar el consumo de azúcares refinados.
La evidencia científica respalda que una correcta higiene bucal y controles médicos regulares son clave para mitigar factores de riesgo, sobre todo en mujeres con antecedentes genéticos relacionados con el cáncer de mama.


