El glaucoma es una enfermedad que se prevé que afecte a 134 millones de personas para el 2040, y si bien es incurable, un diagnóstico precoz y el tratamiento continuo pueden ralentizar la pérdida de visión y preservar la calidad de vida de los pacientes.
Pero el diagnóstico precoz requiere de herramientas fiables que permitan identificar a las personas en riesgo y administrar terapias adaptadas a las necesidades de cada paciente.
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Uno de los enfoques consiste en el uso de tecnología que monitoriza la presión intraocular elevada, el factor de riesgo modificable más importante para el glaucoma. No obstante las herramientas clínicas actuales resultan insuficientes, ya que el método estándar requiere realizarse durante una consulta y sólo proporciona mediciones cada seis a 12 meses.
Ante esta situación, los lentes de contacto inteligentes electrónicos ofrecen una solución, pudiendo monitorizar la presión intraocular de forma continua, pero dependen de componentes electrónicos rígidos y fuentes de alimentación externa, siendo incómodos e incluso peligrosos de usar.
Una lente de contacto inteligente sin batería puede monitorizar la presión intraocular y liberar diversos fármacos para el glaucoma, controlando así el aumento de presión en tiempo real, tal y como se observó en un nuevo estudio del Instituto Terasaki para la Innovación Biomédica de Estados Unidos, realizado con conejos y un modelo ocular “ex vivo”.
Esta lente se distingue de diseños anteriores por su simplicidad, comodidad y la ausencia de componentes eléctricos voluminosos, sentando las bases para una nueva generación de tecnologías personalizadas para el cuidado de la vista, tal y como se publica en Science Translational Medicine.

Este invento presenta un diseño más sencillo y cómodo, siendo una lente de contacto inteligente teranóstica totalmente polimérica. La lente se basa en componentes poliméricos de bajo coste, un sensor de presión intraocular microfluido y una esponja de seda biomimética que mejora la sensibilidad.
Asimismo, incluye un compartimento que puede liberar múltiples dosis de fármacos si detecta picos de presión intraocular. En pruebas realizadas en conejos y ojos de vaca ex vivo, la lente monitorizó de forma fiable la presión intraocular y liberó dosis de los fármacos aprobados para el glaucoma (timolol o brimonidina) en los umbrales de presión actuales.
Este trabajo sienta las bases para el desarrollo de una familia de herramientas de farmacia en una lente de contacto capaces de proporcionar información clínicamente relevante sobre la salud humana, según los investigadores.
Quienes añaden que su plataforma es compatible con lentes comerciales y podría reconfigurarse para una amplia gama de aplicaciones en el cuidado de la vista.


