Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Revista Selecciones México en

El síndrome de fatiga crónica y la sensibilidad química múltiple son dos enfermedades complejas, incapacitantes y rodeadas de incógnitas científicas sobre las que hay mucho estudio, y en las que influyen múltiples factores.

Señalar que algunos investigadores, como el bioquímico estadounidense Martin L. Pall, profesor emérito de la Washington State University y con más de 60 años de experiencia y quien en un reportaje de Europa Press explora la hipótesis de que ciertos estímulos ambientales (entre ellos los campos electromagnéticos) podrían desempeñar un papel en el desarrollo de las enfermedades que mencionamos.



También te puede interesar: ¿Ruido rosa para dormir? Esto dice la ciencia sobre su efecto en el cerebro

Según plantea el especialista, esos factores podrían alterar el funcionamiento de las células al aumentar el calcio intracelular, un elemento clave en procesos como la señalización celular, la inflamación o el funcionamiento del sistema nervioso.

Hipersensibilidad Magnética

Considera, en primer lugar, importante entender que la hipersensibilidad electromagnética (HSE) se define simplemente como la reacción a los campos electromagnéticos que sufren algunas personas.

Precisa que existe una enorme variabilidad en la sensibilidad y cree que esto es lo que más dificulta su comprensión. La cobertura mediática suele centrarse en los ejemplos externos de personas extraordinariamente sensibles y si bien existen, es más común encontrar personas menos sensibles.

El problema es que, una vez que uno se vuelve sensible tiene un mayor riesgo de volverse aún más sensible.

Fatiga crónica y sensibilidad química
“El aumento del calcio intracelular es un posible mecanismo clave en estas enfermedades complejas.” | Foto: Pexels.

En cuanto a los síntomas, el especialista sostiene que hay muchísimos e incluyen diversos efectos neurológicos y neuropsiquiátricos como: Dificultad para dormir, fatiga, dificultad para concentrarse, disfunción de la memoria, dolor de cabeza, dolor, depresión y efectos cardiacos, algunos de los cuales son potencialmente mortales, como taquicardias y las bradicardias (ritmo cardiaco acelerado o lento) con el tiempo.

Pero añade que también se han constatado efectos en prácticamente casi todos los sistemas hormonales; aparte de efectos en muchas otras funciones cerebrales, incluyendo la neurodegeneración. Pall señala que puede parecer difícil de entender, pero el mecanismo fundamental implicado es el exceso de calcio intracelular.

La regulación del calcio es de vital importancia para las células de nuestro cuerpo. Y por eso se producen tantos efectos diferentes.



Cuenta que hasta la fecha lo que se ha demostrado es que estos campos electromagnéticos generados electrónicamente actúan sobre los llamados “sensores de voltaje de los canales iónicos”, que son proteínas en la membrana plasmática que rodea las células y que pueden abrirse para permitir el paso de iones dentro o fuera de la célula.

Fatiga crónica y sensibilidad química
“Evitar la exposición a factores desencadenantes es una de las principales recomendaciones médicas.” | Foto: Pexels.

Según el especialista se sabe que estos efectos pueden bloquearse o reducirse considerablemente mediante el uso de fármacos bloqueadores específicos de los canales de calcio, que bloquean este tipo específico de canales, los canales de calcio controlados por voltaje.

Se conoce esto y también que en las personas con hipersensibilidad electromagnética esos mismos canales son mucho más sensibles y activos. Por lo tanto cuando se exponen a los campos electromagnéticos, su reactividad es mucho mayor. Y ese es el mecanismo fundamental que interviene en esto.

El doctor Pall añade que existen circuitos neuronales hipersensibles a los campos electromagnéticos que pueden afectar a cualquier persona con hipersensibilidad electromagnética, pero no a los sujetos de control sanos.

Por tanto cuando se observan este tipo de fenómenos, la evidencia es muy clara. Se trata de un fenómeno real que produce efectos muy diversos.

Él cree también que podría haber una conexión entre la hipersensibilidad a los campos electromagnéticos, el síndrome de fatiga crónica y la sensibilidad química múltiple. En el caso de la hipersensibilidad electromagnética y de la sensibilidad química múltiple ambas implican exposiciones a campos electromagnéticos en un caso y a sustancias químicas en el otro, que producen un exceso de calcio intracelular.

Además, las tres implican lo que el especialista llamó “el ciclo“, un círculo vicioso bioquímico que produce cronicidad. Por eso son crónicas. Y una vez que el ciclo se inicia y dado que es local, puede afectar a diferentes partes del cuerpo, incluyendo distintas partes del cerebro, produciéndose diferentes efectos como consecuencia de ello, que luego se vuelven crónicos, lo que dificulta el tratamiento.

Por todo ello, el especialista aconseja a las personas que creen estar afectadas por la hipersensibilidad que intenten evitar la exposición, determinando cuál es la más importante para cada paciente, un aspecto sobre el que trabajan los médicos especialistas en medicina ambiental.

También te puede interesar: Ejercicio y osteoartritis: ¿Es realmente efectivo para el dolor?



Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Revista Selecciones México en



Licenciado en Comunicación por la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, se desempeña en la redacción de notas y contenidos informativos sobre turismo, salud, tecnología y otros temas de interés general. MÁS DEL AUTOR

RECOMENDADO