Grupo Anderson’s ha lanzado una campaña que integra inclusión social y experiencia de producto, destacándose como un caso innovador en marketing gastronómico.
Una estrategia que une inclusión y experiencia
En México, más de 7 millones de personas viven con alguna discapacidad, enfrentando barreras que limitan su participación en actividades cotidianas.
Partiendo de esta realidad, Grupo Anderson’s desarrolló junto a la asociación Unidos la campaña “Toda historia merece un lugar en la mesa”, que busca integrar la inclusión dentro de su operación comercial y experiencia de marca.
Puedes leer: Un postre, dos historias y una mesa compartida
De la narrativa al producto
La campaña propone una experiencia colaborativa donde niñas y niños con y sin discapacidad crearon un postre inspirado en sus historias personales.
El resultado es Brownidos, un producto disponible en los restaurantes del grupo, cuya venta destina un porcentaje a apoyar a la asociación Unidos.
Este proyecto va más allá de un mensaje publicitario: convierte una experiencia social en un producto tangible, uniendo contenido, operación y punto de venta bajo una misma estrategia.