El uso de la melatonina como suplemento para combatir el insomnio ha crecido en los últimos años.
Más del 50 % de los adultos enfrenta dificultades para conciliar el sueño o mantenerse dormido varias veces por semana, lo que ha convertido a esta hormona en una alternativa buscada.
La melatonina es producida naturalmente por el organismo y regula el ciclo de sueño-vigilia. Sin embargo, al estar disponible como suplemento de venta libre, muchos la consumen sin supervisión médica, lo que puede generar riesgos.
Qué dicen los expertos
Especialistas señalan que la melatonina puede ser útil en ciertos casos, pero no está indicada para todos. Entre las recomendaciones destacan:
- Consultar siempre a un médico antes de consumirla.
- Evitar su uso en niños sin supervisión profesional.
- No usarla en personas con problemas hormonales o enfermedades crónicas sin valoración médica.
- Considerar que la dosis adecuada varía según la edad y condición de cada paciente.
Además, la melatonina participa en procesos metabólicos, cardiovasculares y neurológicos, por lo que un consumo inadecuado puede tener efectos adversos.
Cuándo evitarla
Los expertos recomiendan evitar la melatonina en situaciones como:
- Embarazo y lactancia.
- Uso simultáneo con ciertos medicamentos, como anticoagulantes o inmunosupresores.
- Personas con antecedentes de depresión o trastornos neurológicos sin supervisión médica.
Aunque se percibe como un suplemento inocuo, su consumo indiscriminado puede alterar el equilibrio natural del organismo. Por ello, se insiste en que debe ser utilizada de manera responsable y bajo orientación profesional.
La melatonina puede ser una herramienta útil contra el insomnio, pero su seguridad depende de un consumo responsable y supervisado. Este tema invita a seguir explorando más consejos de salud confiables.