Un estudio reciente revela que la salud dental en la infancia influye directamente en el riesgo de enfermedades cardíacas en la adultez. Cuidar la higiene bucal desde pequeños puede reducir complicaciones cardíacas futuras.

Relación entre salud dental infantil y enfermedades cardíacas
Una investigación publicada en abril de 2026 en el International Journal of Cardiology analizó datos de casi 569,000 personas durante hasta 23 años para entender cómo la salud bucal en la infancia afecta la salud cardiovascular en la adultez.
El estudio, realizado por un equipo de Dinamarca y Reino Unido, encontró que las caries graves y la gingivitis en niños se relacionan con un mayor riesgo de cardiopatías, infartos y accidentes cerebrovasculares en adultos.
Impacto específico según género
Los resultados mostraron que las mujeres con problemas dentales severos en la infancia presentan un 45% más de incidencia de enfermedades cardiovasculares, mientras que en hombres el riesgo aumenta un 32% cuando sufrieron caries graves.
Mecanismos y factores asociados
La Asociación Americana del Corazón señaló en 2025 que la enfermedad periodontal puede afectar el corazón a través de bacterias en la sangre e inflamación sistémica crónica. Además, quienes mantienen buenos hábitos dentales suelen adoptar estilos de vida saludables que también benefician al sistema cardiovascular.
Por ello, fomentar la higiene bucal en la infancia no solo previene problemas dentales, sino que también contribuye a reducir riesgos cardíacos a largo plazo.

Contexto y recomendaciones
El estudio europeo destacó que entre el 40% y 60% de los niños de 6 a 9 años presentan caries, según datos de los CDC. Por ello, es importante no culpar excesivamente a los niños o padres, sino aprovechar estos hallazgos para reforzar la educación en salud dental desde temprana edad.
En conclusión, mantener una buena higiene bucal infantil es clave para prevenir enfermedades cardíacas en el futuro, lo que convierte el cuidado dental en un aspecto fundamental para la salud integral.


