La anestesia nos evita los dolores ante cualquier operación, ya sea el atender una muela y obviamente en operaciones más complicadas, como algún trasplante. La anestesia general provoca un estado de inconsciencia e inmovilidad similar al sueño o el coma.
Aunque las mediciones cerebrales en la frente permiten monitorizar la profundidad de la anestesia, el seguimiento del estado cerebral anestésico resulta complejo.
Justo un estudio de la Facultad de Medicina de Yale, Estados Unidos, explora los patrones de actividad cerebral inducidos por la anestesia, cuyos resultados se recogieron en Actas de la Academia Nacional de Ciencias.
Para analizar esta cuestión los investigadores examinaron la actividad eléctrica cerebral mediante registros de electroencefalograma (EEG) obtenidos con electrodos colocados sobre el cuero cabelludo. Los autores compararon los datos de EEG de 28 pacientes sometidos a anestesia con los datos recopilados de 14 personas despiertas, 20 personas dormidas y 40 en coma.
Generaron mapas espectrales para visualizar la actividad cerebral global en cada condición. | Foto: Pexels.
Generaron mapas espectrales para visualizar la actividad cerebral global en cada condición y descubrieron que los cerebros bajo anestesia comparten características con los estados de coma y sueño, aunque en diferentes áreas cerebrales y a diferentes frecuencias EEG.
Los autores también identificaron varias firmas de EEG exclusivas de la anestesia. Los hallazgos indican que la anestesia induce un estado cerebral distinto con similitudes cuantificables tanto al sueño como al coma.
El estudio ofrece información sobre como la anestesia activa circuitos neuronales compartidos y distintos en relación con el sueño. Según los autores los hallazgos sugieren que intentar imitar un estado cerebral similar al del sueño podría ayudar a minimizar los efectos secundarios cognitivos de la anestesia.