En México, 41% de la población opta por la automedicación ante malestares leves, priorizando remedios caseros o tés en lugar de acudir a servicios médicos formales.
Automedicación y acceso limitado a servicios de salud
La automedicación se ha convertido en la respuesta más inmediata para enfrentar síntomas cotidianos, como dolor de cabeza o malestar estomacal. Según una encuesta de Research Land realizada en el marco del Día Mundial de la Salud, 41% de los mexicanos recurre a remedios caseros o tés. Además, 28% acude a consultorios anexos a farmacias, 18% busca información en internet o consulta con familiares, y 13% prefiere esperar a que el malestar desaparezca.
Este comportamiento refleja que la atención formal no es el primer recurso, debido a factores como el tiempo, el costo y la accesibilidad. México destina aproximadamente 5.9% de su Producto Interno Bruto (PIB) al sector salud, cifra inferior al promedio de 9.3% que reportan los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El reporte Health at a Glance 2025 de la OCDE indica que 39 de cada 100 pesos destinados a salud provienen del gasto de bolsillo de los mexicanos, lo que presiona a la población a buscar alternativas más económicas.
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Perspectiva desde Research Land
“La atención médica formal queda en segundo plano frente a soluciones inmediatas como la automedicación o los consultorios de farmacia. Las cifras indican que la mayoría de las personas no inicia su atención en el sistema de salud, sino en alternativas accesibles. Esto refleja barreras estructurales que siguen sin resolverse”, señaló Pablo Levy, Director General de Research Land.
Limitada cultura de prevención
El estudio también reveló que la prevención médica es escasa. El 44% de los mexicanos no acude a chequeos si no presenta síntomas graves. Solo 29% realiza revisiones semestrales y 23% una vez al año, generalmente por recomendación o trámites laborales o de seguros.
Esto contrasta con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que destaca la importancia de la atención preventiva para reducir enfermedades y mejorar la salud a largo plazo.
“La prevención sigue siendo limitada en México, tanto a nivel individual como estructural. El país destina apenas alrededor del 3.6% del gasto en salud a acciones preventivas, y los niveles de detección oportuna se mantienen por debajo de los estándares de la OCDE, lo que evidencia un modelo de atención reactivo”, añadió Pablo Levy.
Consultorios de farmacias, la opción más accesible
El 45% de los encuestados señaló que su principal opción para atención médica rápida y económica son los consultorios de farmacias privadas, mientras que 38% recurre a instituciones públicas como el IMSS o ISSSTE.
Este dato refleja una reconfiguración en el acceso a la salud, donde la inmediatez y el bajo costo determinan la elección del servicio.
El 40% del gasto en salud en México proviene directamente del bolsillo de los hogares, más del doble que el promedio de países de la OCDE, lo que obliga a buscar soluciones inmediatas y económicas.
Factores que impulsan la automedicación
El 47% de los mexicanos compra medicamentos sin receta por falta de tiempo para acudir a consulta. Otro 22% lo hace porque reconoce sus síntomas. El costo de una consulta privada influye en 18%, y la desconfianza en el sistema público en 13%.
“Lejos de ser un fenómeno aislado, la automedicación responde a un entorno donde el acceso oportuno no siempre está garantizado. Este comportamiento funciona como un mecanismo de resolución ante barreras de acceso. Es una práctica que combina experiencia previa con limitaciones estructurales del sistema”, concluyó Pablo Levy.
Percepción sobre el acceso a la salud
El 39% de los encuestados considera que el acceso a la salud es un derecho a medias debido a la falta de medicamentos y citas. El 32% percibe que se ha convertido en un lujo para quienes pueden pagarlo. Solo 21% opina que el Estado cumple satisfactoriamente con garantizar este derecho.


