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Tener diarrea de vez en cuando puede ser consecuencia de una infección, un alimento en mal estado o algún cambio temporal en la alimentación. Pero cuando las evacuaciones sueltas o líquidas se repiten durante semanas o incluso meses, ya no se considera un problema pasajero.

La diarrea crónica puede tener diferentes causas y algunas pueden permanecer sin diagnóstico durante mucho tiempo. Además de afectar la vida diaria, puede provocar deshidratación, pérdida de peso y deficiencias nutricionales si no se identifica su origen.



1. Síndrome de intestino irritable

El síndrome de intestino irritable puede provocar diarrea recurrente, dolor abdominal, inflamación y cambios en el ritmo intestinal. En algunas personas predomina la diarrea, mientras que en otras se alterna con estreñimiento.

El estrés y determinados alimentos pueden empeorar los síntomas, aunque no son necesariamente la causa del trastorno.

2. Enfermedad celíaca

Las personas con enfermedad celíaca presentan una reacción del sistema inmunitario al gluten que puede dañar el intestino delgado y dificultar la absorción de nutrientes.

Además de diarrea, puede provocar inflamación abdominal, pérdida de peso, cansancio y anemia.

3. Intolerancia a la lactosa

Cuando el organismo no produce suficiente lactasa, la enzima necesaria para digerir la lactosa, consumir leche y algunos productos lácteos puede provocar diarrea, gases, inflamación y dolor abdominal.

La intensidad de los síntomas depende de la cantidad de lactosa consumida y del grado de intolerancia.

4. Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal que puede afectar diferentes partes del aparato digestivo.

La diarrea persistente puede acompañarse de dolor abdominal, cansancio, fiebre y pérdida de peso. Al tratarse de una enfermedad crónica, requiere seguimiento médico.

5. Colitis ulcerosa

La colitis ulcerosa también pertenece al grupo de enfermedades inflamatorias intestinales, pero afecta principalmente el colon y el recto.

Uno de sus síntomas característicos es la diarrea recurrente, que puede contener sangre o moco y acompañarse de dolor abdominal y una necesidad urgente de evacuar.

6. Infecciones o parásitos

Algunas infecciones intestinales pueden prolongarse más de lo esperado, especialmente cuando existen parásitos u otros microorganismos.

En estos casos pueden aparecer diarrea, gases, dolor abdominal, náuseas o pérdida de peso. Determinar el microorganismo responsable es importante porque el tratamiento depende de la causa.

7. Problemas de la tiroides

El hipertiroidismo ocurre cuando la glándula tiroides produce demasiadas hormonas. Esto puede acelerar diferentes procesos del organismo y provocar evacuaciones más frecuentes o diarrea.



También pueden aparecer pérdida de peso, palpitaciones, temblores, ansiedad, sudoración y mayor sensibilidad al calor.

8. Problemas del páncreas

El páncreas participa en la digestión mediante la producción de enzimas que ayudan a descomponer los alimentos.

Cuando existe insuficiencia pancreática, el organismo puede tener dificultades para absorber las grasas. Esto puede provocar diarrea, pérdida de peso y evacuaciones voluminosas o grasosas.

9. Algunos medicamentos

La diarrea también puede ser un efecto secundario de determinados medicamentos. Entre ellos se encuentran algunos antibióticos, medicamentos para la diabetes, ciertos antiácidos y otros tratamientos.

Si el problema comenzó después de iniciar un medicamento, es importante comentarlo con el médico y no suspender el tratamiento por cuenta propia.

10. Otras enfermedades intestinales

Existen otras condiciones que pueden producir diarrea persistente, por lo que cuando el problema dura mucho tiempo es necesario estudiar cada caso de manera individual.

La edad, los antecedentes familiares, los medicamentos, la alimentación y los síntomas que acompañan a la diarrea ayudan al médico a determinar qué estudios son necesarios.

¿Cuándo la diarrea deja de ser algo normal?

Una diarrea que dura más de cuatro semanas se considera crónica y merece una evaluación médica.

La atención debe ser especialmente importante si además aparece:

  • Sangre en las evacuaciones.
  • Pérdida de peso sin explicación.
  • Fiebre.
  • Dolor abdominal intenso o persistente.
  • Diarrea que despierta durante la noche.
  • Debilidad o cansancio importante.
  • Signos de deshidratación.
  • Cambios importantes en las evacuaciones que persisten.

¿Cómo se descubre la causa?

El diagnóstico depende de los síntomas y de los antecedentes de cada persona. El médico puede solicitar análisis de sangre, estudios de heces, pruebas para detectar intolerancias o infecciones y, cuando es necesario, estudios del aparato digestivo.

No existe un único tratamiento para la diarrea crónica: la solución depende de la causa.

Vivir con diarrea durante años no debería considerarse normal

Algunas personas terminan acostumbrándose a tener que buscar constantemente un baño, evitar determinados alimentos o incluso faltar al trabajo por miedo a una evacuación inesperada. Sin embargo, una diarrea que se mantiene durante meses o años no debería normalizarse.

Puede tratarse de una condición controlable, una intolerancia alimentaria, una enfermedad inflamatoria o algún otro problema que necesita tratamiento. Identificar la causa permite no solo mejorar las evacuaciones, sino también prevenir deshidratación, deficiencias nutricionales y otras complicaciones.



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Licenciado. Editor de medios digitales. Fan de visitar la playa en viajes express de fin de semana. Mientras más sustentable, más divertido el viaje. MÁS DEL AUTOR
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