El yoga es una práctica que suele asociarse al bienestar físico y mental, pero cada vez más investigaciones analizan también su posible impacto sobre la salud cardiovascular y metabólica. Justo ahora un nuevo metaanálisis revisa qué efectos podría tener esta práctica en personas con sobrepeso u obesidad.
Practicar yoga podría ayudar a las personas con esas dos afecciones a mejorar su salud cardiometabólica, según un estudio de la Universidad de Edimburgo, Reino Unido, que fue publicado en la revista de acceso abierto ‘PLOS Public Health’.
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Para comprender mejor los posibles beneficios del yoga para la salud los autores del estudio realizaron un metaanálisis examinando 30 estudios sobre los beneficios cardiometabólicos del yoga. Centrándose en estudios que analizaron los resultados de la presión arterial, los perfiles lipídicos, la homeostasis de la glucosa, los marcadores de inflamación y las medidas antioxidantes.
Así como en aquellos que examinaron a personas con un índice de masa corporal superior a 23 en países asiáticos y a 25 en otros países, lo que indica que los participantes tenían sobrepeso u obesidad.
De los 30 estudios considerados, 23 se realizaron en países asiáticos, mientras que los restantes procedían de Estados Unidos, Alemania y Australia. En los 30 estudios, que incluyeron un total de dos mil 689 participantes.
Los autores descubrieron que las personas que practicaban yoga experimentaban una disminución significativa de la presión arterial; la presión sistólica se redujo en promedio de 4.35 mmHg y la diastólica en 2.06 mmHg. También hallaron modestos efectos beneficiosos sobre las lipoproteínas de baja y alta densidad, tipos de colesterol que se han relacionado con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular.

Los autores señalaron que los estudios analizados no reclutaron específicamente a personas con obesidad y no se midió la relación dosis-respuesta, por lo que se desconoce la cantidad de yoga necesaria para producir estos efectos, aunque los estudios analizados ofrecieron una práctica de al menos 180 minutos semanales.
Los estudios también se centraron principalmente en participantes asiáticos y se excluyó del análisis a quienes presentaban comorbilidades.

Finalmente, es importante destacar que, debido a la naturaleza de este estudio, no se puede confirmar la causalidad a pesar de las correlaciones encontradas. Se necesitarán más estudios para comprender si el yoga puede brindar beneficios similares a otras poblaciones, así como a personas con comorbilidades como diabetes o enfermedades cardiacas.
Los autores sugieren que, si bien se necesitan más ensayos de alta calidad, el metaanálisis respalda los posibles beneficios del yoga para la salud cardiometabólica en personas con sobrepeso y obesidad.
Concluyen que su revisión sugiere que el yoga puede ofrecer una opción adicional útil para mejorar algunos aspectos de la salud cardiometabólica en adultos con sobrepeso u obesidad, en particular la presión arterial.
El yoga suele considerarse principalmente una práctica para el bienestar, pero los hallazgos sugieren que también puede favorecer ciertos resultados de salud cardiometabólica en adultos con sobrepeso u obesidad.


